TERCERA MONTAÑA
CAPÍTULO XLIV
PLATICANDO EN MEXICO
Lunes 12 de junio, año 1972 (10o Año de Acuario).
‑Bueno, "Joaco" (familiar dinimutivo de Joaquín), hoy vamos
hacia el centro de la ciudad...
‑"¿A qué Maestro? El sábado de la semana pasada sacamos la
correspondencia que había en el correo. ¿Qué podría haber ahora?"
‑De todos modos yo necesito ir al centro; tengo en mi poder un cheque
y debo cambiarlo; no se trata de una gran suma pero sí me sirve para comer; así
evitaré gastarme lo poco que tengo ya reunido para el pago del alquiler de la
casa...
Además, debo meter en el correo muchas cartas; me gusta tener la
correspondencia al día...
Momentos después Joaquín Amortegui B., Misionero Gnóstico
Internacional y gran Paladín de esta tremenda cruzada por la Nueva Era del
Acuarius, y mi insignificante persona que vale algo menos que la ceniza de un
cigarrillo, nos dirigíamos hacia el centro de la ciudad de México...
No está demás decir, sin mucha prosopopeya, que a mí me gusta conducir
mi propio vehículo; así, pues, muy contentos nos deslizábamos veloces en el
carruaje por la "Calzada de Tlalpan", hacia la Plaza de la
Constitución (El Zócalo, como decimos los mexicanos).
‑Esta es la "Era del Automóvil", mi estimado
"Joaco", mas te confieso francamente y sin ambages, que si hubiese de
elegir vida en un mundo con una técnica como ésta, o en otro con una edad de
piedra, pero eso sí, totalmente espiritual, yo preferiría la segunda,
incuestionablemente, aunque en vez de automóvil hubiese de viajar a pie o en
burro...
‑"¡Oh!, yo también digo lo mismo... Viajo ahora por sacrificio,
por amor a la humanidad, por enseñar la Doctrina, pero prefiero moverme en los
burros y caballos de antes; no me agrada nada el humo de estas grandes
ciudades, ni esta vida mecanicista..."
Así, platicando, "Joaco" y yo, a lo largo de una calzada que
parecía más bien un río de acero y cemento, llegamos al Zócalo, dimos la vuelta
a este último, pasamos a un lado de la Catedral metropolitana y luego nos
metimos por la Avenida Cinco de Mayo en busca de un estacionamiento...
Instantes después penetrábamos dentro de una gran edificio:
‑"¿Quiere Ud. que le lavemos su carro?".
‑¡No! ¡No! ¡No! Este es tiempo de lluvias. ¿Para qué?
‑"¿Le enceramos su automóvil, señor?"
‑¡No, muchacho, No. Dejad que primero le lleve a la hojalatería y
puntura!...
Conclusión: Salimos de aquel edificio rumbo al correo después de haber
dejado estacionado el coche.
En el correo central tuve ciertamente una grata sorpresa al recibir un
ejemplar de la Sexta Edición del "Matrimonio Perfecto"; me lo remitió
de Cúcuta, Colombia, Sur América, el Misionero Gnóstico Internacional Efraín
Villegas Quintero...
Recibí también algunas cartas, metí en el correo aquellas que traía de
casa y luego nos dirigimos hacia una casa de cambios...
El cambista aquel, con la conciencia profundamente dormida, estaba
demasiado ocupado en su oficio.
Yo lo vi con dos bocinas, una en su diestra y la otra en su siniestra.
Ostensiblemente atendía simultáneamente a dos teléfonos y hasta se daba el lujo
de platicar a intervalos con un tercer cliente que estaba ante el mostrador del
negocio...
Obviamente aquel pobre "Humanoide Intelectual" de psiquis
subjetiva, se hallaba no solamente identificado con todo, sino además,
tremendamente fascinado... y soñaba de lo lindo.
Parlaba ese "homúnculo racional" sobre valores,
cotizaciones, monedas, oro, enormes sumas, cheques, riquezas, etc., etc.,
etc...
Afortunadamente no fue necesario aguardar mucho tiempo; su secretario
me atendió diligentemente...
Instantes después salíamos de ese lugar con algunos dineros en la
bolsa; no eran muchos, pero si los suficientes como para la comida de unos
cuantos días más...
Caminando otra vez por la famosa Avenida 5 de Mayo, sentí la necesidad
de invitar a "Joaco" a tomar un pequeño refrigerio; éste, aunque es
de poco comer, por consideración a mi no declinó la invitación.
Indubitablemente encontramos un hermoso lugar; quiero referirme al
Café París.
Una elegante mesera se acerca a nosotros:
‑"¿Qué van a pedir señores?"
‑Tráigame, señorita, ‑le dije‑ un licuado de fresa y un pedazo de
pastel de queso...
‑"Yo, ‑dijo Joaco‑, quiero tan sólo un licuado de papaya..."
Escuchadas estas palabras de los caballeros, la dama se retira para
reaparecer momentos después con las consabidas viandas...
Saboreando muy lentamente el delicioso refrigerio, extrayendo de estos
manjares su elemento espiritual, entrambos, "Joaco" y yo,
entablamos el siguiente diálogo:
‑Te cuento, "Joaco", que ya voy acercándome al final de mi
libro titulado "Las Tres Montañas".
Ciertamente sólo me falta una introducción a la Tercera Montaña, tres
capítulos de la Ascensión y la Conclusión...
‑"Entonces ya Ud. va acabando ese trabajo".
¡Sí, JOACO, sí, sí!...
Lo interesante de todo esto es que ahora me toca apelar a la
Lemuria...
‑"¿Cómo? ¿A la Lemuria? ¿Por qué?"
‑Es claro que en esta reencarnación sólo he llegado hasta la cumbre de
la Segunda Montaña...
Empero en ese arcaico Continente "MU" o Lemuria, otrora
situado en el vasto océano Pacífico, pasé por "Las Tres Montañas"...
Entonces, incuestionablemente logré la Liberación, mas renuncié a toda
felicidad y me quedé en este Valle de Lágrimas para ayudar a la Humanidad...
Es ostensible que la posesión del "ELIXIR DE LARGA VIDA" me
permitió conservar aquel Cuerpo Lemur durante millones de años...
Así, pues, mi estimado "JOACO", te cuento que yo fui testigo
presenciar de todas esas catástrofes volcánicas que acabaron con el continente
"MU".
Es evidente que a través de más de diez mil años de incesante
terremotos, y de pavorosos maremotos, aquella tierra antigua se sumergió entre
las procelosas aguas del océano Pacífico...
Es algo patético, claro y definido, que conforme aquel viejo
continente se fue sumergiendo lentamente entre las olas embravecidas del
borrascoso océano, la Atlántida, aquella de Platón, surgió paulatinamente de
entre las profundas aguas del Atlántico...
Incuestionablemente yo viví también con mi Cuerpo Lemur en "El
País de las Lomas de Barro", conocí sus poderosas civilizaciones, muy
superiores a la actual, y le vi sumergirse entre las furias olas del océano que
lleva su nombre...
"En el año 6 de KAN, el 11 Muluc, en el Mes Zrc, ocurrieron
terribles terremotos que continuaron sin
interrupción hasta el 13 Chuen. El País de "Las Lomas de
Barro",la tierra Atlante, fue sacrificada. Después de dos conmociones,
desapareció durante la noche, siendo constantemente estremecida por los fuego
subterráneos, que hicieron que la tierra
se hundiera y reapareciera varias veces y en diversos lugares. Al fin la
superficie cedió y diez países se separaron y desaparecieron. Se hundieron 64
millones de habitantes 8.000 años antes de escribirse este Libro".
(Esto es textual de un Manuscrito Maya que es parte de la famosa
colección de Le Plongeon, los Manuscritos de Troano, y que puede verse en el
Museo Británico).
Antes de que la Estrella "BAL" cayera en el lugar donde
ahora hay sólo mar y cielo, antes de que las siete ciudades con sus Puertas de
Oro y templos transparentes temblaran y se estremecieran como las hojas de un
árbol movidas por la tormenta, yo salí de allí rumbo a la meseta central del
Asia, a ese lugar donde hoy está el Tíbet...
En esa zona de la Tierra se mezclaron los sobrevivientes atlantes con
los nórdicos; así se formó la Primera Sub‑Raza de nuestra actual Raza Aria...
El Guía Salvador de los atlantes elegidos, aquél que los sacara del
país de las "Lomas de Barro", fue el Noé Bíblico, el Manú VAIVASVATA,
el fundador de la Raza Aria...
Aún recuerdo, allende el tiempo y la distancia, aquellos festivales
cósmicos que entonces se celebraran en nuestro Monasterio...
Quiero referirme en forma enfática a la "Orden Sagrada del
Tíbet", vieja institución esotérica...
Es indubitable que aquella antigua orden cuenta con doscientos un
(201) miembros. La Plana Mayor está formada por setenta y dos (72)
Brahamanes...
Incuestionablemente tan benemérita organización mística conserva el
tesoro del ARYABARTA AHSRAM...
Por aquellos tiempos era yo siempre recibido allí con mucha
veneración; exótico resultaba viviendo con Cuerpo Lemur en pleno Mundo Ario...
Desafortunadamente "El Diablo donde quiera mete la cola", y
sucedió desgraciadamente algo insólito...
Volví a mis antiguas andanzas; reincidencia en el delito; me enamoré
otra vez de la Eva seductora de la Mitología Hebraica y me tragué el
"Fruto Prohibido".
Resultado: La Gran Ley me quitó tan precioso vehículo y de vida en
vida, quedé como Judío errante sobre la faz de la Tierra...
‑"Ahora si, Maestro, me siento más pequeño que una hormiga, como
nada; no comprendo; si Ud. disolvió el EGO, el Mí Mismo, ¿quién podría ser el
tentador? gEn qué forma se cayó?..."
‑¡Oh! Joaco... En nombre de la Verdad quiero que tú sepas que cuando
el YO se disuelve, queda en su lugar la mente... Indubitablemente ésta fue la
"Causa Causorum" de mi caída...
‑"Esto es algo inusitado; no entiendo..."
‑Cosas pasionales; me enamoré, incurrí en el mismo error del Conde
Zanoni; eso es todo...
Tal doncella de misteriosos encantos, para mí estaba prohibida;
empero, debo decir que rendido caí a los pies de la fémina deliciosa.
Mi Divina Madre KUNDALINI me llevó posteriormente al interior de una
caverna, en la profundidad de la montaña, y entonces vi lluvias, lágrimas y
torrentes de agua turbia, amarguras y lodo, miseria, etc., etc., etc...
fVed el porvenir que os aguarda! Exclamó mi Madre. Inútiles fueron mis
súplicas; no merecía el perdón; era un reincidente en el delito; al fin la vi
encerrarse dentro del Chacra Muladhara en el Hueso Coxígeo; y entonces ¡Ay de
mí! ¡Ay! ¡Ay!...
Había cometido el mismo error que en el arcaico continente
"MU" motivara la caída angélica...
Es incuestionable que antes de ingresar a los Misterios Lemúricos ya
había incurrido en el mismo delito...
La alegoría del Bíblico Adam, considerada aparte del "ARBOL DE LA
VIDA", significa claramente que aquella Raza Lemúrica, que acababa de
separarse en sexos opuestos, abusó del Sexo y se hundió en la región de la
animalidad y bestialidad...
El ZOHAR enseña que MATROMETHAH (SHEKINAH, simbólicamente la esposa de
METRATON) "es el camino hacia el Gran Árbol de la Vida, el Árbol poderoso"
y SHEKINAH es la Gracia Divina.
No hay duda de que este Árbol maravilloso llega al Valle Celestial, y
se halla oculto entre "Las Tres Montañas".
Desde estas "Tres Montañas" asciende el Árbol a lo alto y
luego vuelve a descender a lo bajo.
El Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal crece de las raíces del
Árbol de la Vida.
Los Dhyánis BODDHISATTWAS reencarnados en Lemúricos Cuerpos se
reproducían mediante el poder de KRIYA‑SHAKTI (El Poder de la Voluntad y del
YOGA).
Atributos de SHIVA: el LINGAM Negro embutido en el YONI.
Incuestionablemente el ARCHI‑HIEROFANTE y ARCHIMAGO no derrama jamás el Vaso de
HERMES.
Cuando los Dhyánis ‑entre los que estaba yo mismo‑ cometieron el
crimen de derramar ese vidrio líquido, flexible, maleable, de la Alquimia, se alejaron
de su Monada Divina (asesinaron al Dios Mercurio), cayeron en la generación
animal...
‑"Estoy asombrado".
‑gPor qué "Joaco"? gPorque fui acaso el primero que cayera,
o el último?
H. P. Blavatsky dice en la "Doctrina Secreta" que SAMAEL fue
el primero en caer, mas esto es simbólico...
Es ostensible que soy el DHYANI BODDHISATTWA del Quinto de los Siete y
por tal motivo se dice que SAMAEL fue el primero en caer...
Afortunadamente ya estoy de pie, a pesar de haber reincidido en el
mismo delito...
Cuán diferente fue el caso de muchos de esos otros Dhyánis caídos en
la generación animal...
Recordemos a MOLOCH, el Gran Homicida, ahora Involucionando
espantosamente en los Mundos Infiernos...
Recordemos a ANDRAMELEK y a su Hermano ASMODEO, dos Tronos precipitados
al Averno...
‑"Yo creía que después de la liberación toda caída sería
imposible..."
‑Te equivocas, mi estimado "Joaco"; en el cosmos siempre
existe el peligro de caer...
Sólo entrando en el Inmanifestado "SAT", el "Espacio
Abstracto Absoluto", desaparece todo peligro...
Concluida la platica de sobremesa, llamamos a la señorita que
humildemente atendía a la mesa de los señores...
‑"¿La cuenta Señorita?..."
‑Si, señores... es tanto...
‑"Aquí tiene también su propina..."
Muy queditos salimos de ese suntuoso lugar en busca del carruaje...
Ambulando otra vez bajo la luz del sol por esa famosa avenida cinco de
Mayo, se me ocurrió decir:
‑Lo grave ¡Oh Joaco! Es la abominable resurrección del "EGO
ANIMAL", después de la caída...
Incuestionablemente el "MI MISMO" resucita como el "Ave
Fénix" de entre sus propias cenizas...
Ahora tú comprenderás profundamente y en forma íntegra, cuál es el
motivo intrínseco por el cual todas las Teogonías Religiosas, enfatizan la idea
de que los Ángeles Caídos se convirtieron en Demonios...
‑"¡Ah! ¡Sí!... Esto está muy claro..."
Momentos después nos deslizábamos veloces por la "Calzada de
Tlalpan" de regreso a casa...
‑Como quiera que yo he subido y he bajado y he vuelto a subir, es
obvio que poseo vasta experiencia en estas cuestiones de tipo esotérico...
‑"¡Oh, Maestro! Ud. tiene en ese sentido experiencia muy
especial..."
Ciertamente, mi caro lector: Yo no soy más que un mísero gusano del
lodo de la tierra; un cualquiera que nada vale; empero, como he recorrido el
camino, puedo indicarlo con entera claridad y eso no es un delito...
Concluiremos el presente capítulo con aquella frase de GOETHE:
"Toda Teoría es Gris y sólo es verde el árbol de dorados frutos, que es la vida..."
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