CAPÍTULO XVIII
UNA AVENTURA SUPRASENSIBLE
Platicando en el bosque del misterio, tres amigos errabundos llegamos
despacito, despacito, despacito, ante la colina sagrada.
Sin el más mínimo temor, fuimos entonces testigos de algo insólito e
inusitado; narrarlo, es urgente para bien de nuestros muy amados lectores.
Impoluta roca milenaria, abrióse de pronto en el peñascal, como si se
hubiese partido exactamente en dos pedazos iguales, dejándonos perplejos y
asombrados...
Antes que hubiese tiempo suficiente como para poder justipreciar
aquello, sin cavilación alguna, como atraído por extraña fuerza, me acerque a
la misteriosa puerta de granito...
Sin impedimento ajeno, valeroso traspase el umbral de un templo; en el
interín, mis amigos, serenos se sentaron frente a la gigantesca mole que ante
ellos se cerraba...
Cualquier glosario extraordinario, resultaría francamente
insuficiente, si intentáramos describir en detalle minucioso todos los
portentos de aquel Santuario subterráneo.
Sin mundología de ningún tipo, prefiero hablar sobre esto a
"grosso modo", pero sinceramente, limitándome a narrar lo ocurrido.
Telendo, animado por la llama viviente del espíritu, avancé por un
estrecho pasillo hasta llegar a un pequeño salón...
Aquel exótico recinto semejaba más bien un bufete, oficina o despacho
de abogado...
Ante el escritorio, sentado, hallé a un Arconte del Destino;
indescifrable personaje; hermético Juez del KARMA; místico provicero vestido
como elegante caballero moderno...
¡Cuán sabio resultaba aquel Abogado‑Cohén! ¡Vaticinador sublime!
¡Infalible! Y terriblemente divino...
Con profunda veneración me acerque hasta su escritorio; el Fuego
Sagrado resplandeció en su rostro...
De inmediato sentí en forma directa su honda significación; ¡Gracias
Venerable Maestro! Exclamé con infinita humildad...
El austero Hierofante con tono sibilino tomó su parábola y dijo:
"Fulano de tal" ‑refiriéndose ostensiblemente a uno de los dos amigos
que afuera me aguardaban ‑ es el tipo andrajoso; siempre vivirá en la miseria.
Sutano ‑refiriéndose ahora a mi otro amigo ‑ es el tipo ZAMURO. ¿Cómo?
"ZAMURO", repito: "ZAMURO".
Amigo luchador y espiritual como los progresistas Samurais Buddhistas
del Imperio del Sol Naciente.
Por último, dirigiéndose a mi insignificante persona que nada vale,
dijo: "Tú eres el tipo militar porque tendréis que arrastrar multitudes,
formar el ejército de Salvación Mundial, Iniciar la Nueva Acuaria".
Luego prosiguió así: "Tú misión específica es crear hombres,
enseñarle a las gentes a fabricar sus Cuerpos Astral, Mental y Causal, para que
puedan encarnar su Alma Humana.
Posteriormente se levantó de su bufete con el evidente propósito de
buscar en su biblioteca una de mis obras, y ya que la tuvo en sus manos,
embriagado por el éxtasis exclamó: "El libro que en buena hora enviasteis
por correo a fulano de tal, gustó muchísimo".
Lo que sucedió después es fácil corregirlo: Con infinita veneración y
gran humildad, sin farfulla de ninguna especie, lejos de toda vana infatuación,
me despedí del Venerable y salí del templo.
Discurrir ahora, excogitar, meditar seriamente sobre la cuestión esencial
de este relato, es urgente, indispensable.
Excluyendo de nuestro léxico todo rehilete de mal gusto, enfatizamos
el siguiente postulado: "Es indispensable crear al hombre dentro de
nosotros mismos, aquí y ahora".
Como quiera que yo estoy enseñando a las gentes la doctrina,
obviamente soy un creador de hombres.
Hay necesidad de crear dentro de nosotros mismos la disponibilidad al
hombre. No está demás recordar que los tiempos del fin ya llegaron.
Mucho se ha dicho ahora en literatura ocultista sobre las dos sendas:
Quiero referirme específicamente a las vías espiral y directa.
Incuestionablemente los dos caminos sólo se abren augustos ante el
hombre auténtico: ¡Jamás ante el animal intelectual!
Nunca podré olvidar los momentos finales de la Quinta Iniciación del
Fuego. Después de todos esos procesos recapitulativos, hube de enfrentarme
valerosamente ante un Guardián Nirvánico terriblemente Divino.
El Bienaventurado Señor de Perfecciones mostrándome la Senda Espiral
Nirvánica, dijo: "Este es un trabajo bueno". Después señalando la vía
directa exclamó con gran voz como cuando un león ruge, diciendo: "Este es
un trabajo superior".
Posteriormente le vi avanzando hacia mí con ese imperativo tremendo de
las grandes majestades: él me interrogó y yo le respondí, estableciéndose el
siguiente diálogo:
"¿Por cuál de estos dos caminos vais a seguir ahora?".
‑Dejadme que lo piense.
"No lo piense, dígalo inmediatamente, defínase".
‑Me voy por el camino directo que conduce hasta el ABSOLUTO.
"Pero ¿Qué está diciendo Ud., no se da cuenta de que ese camino
es demasiado doloroso?.
‑Repito: ¡Yo voy para el ABSOLUTO!
"Cómo se le ocurre a Ud. meterse por ahí? ¿No quiere comprender
lo que va ha sufrir? ¿Qué le está pasando señor?".
‑Yo voy para el ABSOLUTO.
"¡Bueno, advertido queda!" (Estas fueron las palabras
finales del Guardián, después se retiro solemne).
Otra noche: Fuera de mis Cuerpos Suprasensibles, en total ejercicio de
funciones como ATMA u "HOMBRE‑ESPÍRITU"...
En pleno NIRVANA: Solitario me hallaba sobre la hermosa terraza de la
mansión de las delicias en el rincón del amor...
Yo vi a los habitantes de esa región en número siempre creciente,
flotando en el espacio sagrado...
Felices tomaron asiento en el jarabe lleno de perfumadas flores.
Algoritmia Divinal; Entro sublime; Numen inolvidable...
ATMA‑BUDDHI‑MANAS. Trimurtis de Perfección. En instantes en que
escribo estas líneas se me ocurre repetir aquel versículo del libro de "La
Morada Oculta" que a la letra dice:
"Yo soy el cocodrilo sagrado Sebek.
Yo soy la llama de tres
pabilos,
y mis pabilos son inmortales.
Yo entro en la región de SEKEM,
Yo entro en la región de las
llamas
que han derrotado a mis
adversarios".
Repentista criatura ígnea tomó la palabra en nombre de la sacra
cofradía y dijo: "Hermano mío, ¿Por qué os vais por ese camino tan duro?
Aquí en el NIRVANA somos felices. ¡Quédate aquí con nosotros!...
Mi respuesta llena de gran energía fue la siguiente:
No pudieron los animales intelectuales con sus tentaciones, mucho
menos ustedes los Dioses. ¡Yo voy para el ABSOLUTO!...
(Los inefables callaron y yo me retiré precipitadamente de aquella
morada).
La voz del Silencio ha dicho: "EL BODDHISATTWA que renuncia al
NIRVANA por amor a la humanidad, es confirmado tres veces honrado y después de
muchos Nirvanas ganados y perdidos por esa causa, se gana el derecho de entrar
en mundo de SUPER NIRVANICA felicidad..."
EL NIRVANA tiene Ciclos de actividad y CICLOS de profundo reposo; por
esta época del Siglo XX, se encuentra en el período de acción.
Los Nirvanis que se reencarnaron durante las primeras razas, sólo
ahora han vuelto a reencarnarse; pasada esta época, se sumergirán entre la
dicha infinita hasta el futuro MAHAMVANTARA.
La Senda del deber largo y amargo es diferente; implica renunciación
total, empero, nos conduce directamente al ABSOLUTO.
Cualquier noche de esas tantas, encontrándome feliz en estado de
Shamadí, vi resplandecer con tintes purpúreos al Planeta Marte...
Sus vibraciones eran ciertamente de carácter telepático; sentí en mi
corazón tranquilo, que se me llamaba urgentemente desde el núcleo central de
aquella mole planetaria; ese centelleo resultaba inconfundible...
Presto me transporte vestido con el "TO SOMA HELIAKÓN" hasta
las vivientes entrañas de aquel mundo....
Vestido con el traje de las milicias celestes, resplandeciente me
aguardaba "SAMAEL", mi propia Monada Individual; mi Real Ser Intimo;
el Regente Divinal de aquel Planeta.
Reverente me prosterné ante el OMNISCIO, ínclito Señor de aquel lugar,
y luego tomando la palabra dije:
¡Aquí estoy Padre mío! ¿Para qué me habéis llamado?
"Tú, Hijo mío, te olvidas de mí!"
¡No Padre mío, yo no me olvido de ti!
"¡Si Hijo mío, si a ti te entregan la portería del Universo, te
olvidas de mí!
¡Oh Padre mío, yo he venido a besar tu mano y a recibir tu bendición!
El Omnimisericordioso me bendijo y yo hincado besé su diestra. En el
fondo del templo planetario aparecía un lecho de dolor...
Posteriormente entré en profundas reflexiones:
¿Por qué elegí yo mismo el camino?
¿Por qué olvidé a mi Padre ante la terrible presencia del Guardián de
los caminos?
JESÚS, el Gran Sacerdote Gnóstico, en el Monte Olivos nos dio una gran
lección cuando exclamó:
"Padre mío, si es posible pasa de mi este Cáliz, mas, no se haga
mi voluntad sino la tuya".
DIECIOCHO años después:
Tronando y relampagueando rasgué mis vestiduras protestando por tanto
dolor. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!...
Una Virgen del NIRVANA me respondió: "Así es el camino que tú
mismo escogisteis. Para nosotros los habitantes del NIRVANA los triunfos son
menores y por eso es evidente que sufrimos menos".
"Empero como tus triunfos serán mayores, tus sufrimientos también
serán más intensos".
Cuando quise descansar un poco, los agentes del KARMA me recriminaron
diciendo:
"¿Qué le pasa Señor?"
"¿Va Ud. a andar? ¡Circule amigo! ¡Circule! ¡Circule!
Pacientemente continué la marcha por la rocallosa senda que conduce a
la liberación final.
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