CAPÍTULO XXIX
LOS NUEVE GRADOS DE LA MAESTRÍA
Capturar, aprehender, captar en forma íntegra, unitotal, la honda
significación de los nueve Maestros que se fueron en busca de HIRAM y de sus
asesinos, es urgente, inaplazable.
Incuestionablemente ninguno de los nueve Maestros se fue por las
regiones del Norte, sino que inteligentemente ordenados en tres grupos de a
tres, se repartieron respectivamente al Oriente, al Mediodía y al Occidente.
Ostensiblemente fueron estos últimos los que lograron descubrir la tumba y los
asesinos.
Esta simbólica peregrinación esotérica de los nueve Maestros, se
refiere específicamente en consecuencia, al peregrinaje individual que todo
Iniciado tiene que efectuar en "La Segunda Montaña", pasando por
nueve etapas o grados sucesivos totalmente enumerados y definidos en las nueve
esferas:
LUNA.
MERCURIO.
VENUS.
SOL.
MARTE.
JÚPITER.
SATURNO.
URANO.
NEPTUNO.
Podemos y hasta debemos emitir el siguiente enunciado: "Sólo
mediante estas romerías de esfera en esfera, estaremos en condiciones de
vivificar y hacer resurgir en cada uno de nos al Maestro Secreto, HIRAM, SHIVA,
el esposo de nuestra DIVINA MADRE KUNDALINI, el ARCHIHIEROFANTE y el ARCHIMAGO,
la Monada particular, individual, nuestro Ser Real...
Una cosa es ser Maestro y otra, por cierto muy diferente, alcanzar la
perfección en la Maestría.
Cualquier esoterista que fabrique en la "Forja de los
Cíclopes" el "TO SOMA HELIAKÓN", el "Traje de Bodas del
Arma", por tal motivo se convierte en Hombre y por ende en un Maestro;
empero, perfección en la Maestría es algo muy distinto.
El número nueve, aplicado a la Retórica, nos pone en íntima relación
mística con las nueve Musas eternas:
No está demás en este capítulo citar a cada una de estas deidades
inefables del clacisismo antiguo:
1.‑CLIO.
2.‑ERATO.
3.‑MELPOMENE.
4.‑CALIOPE.
5.‑EUTERPE.
6.‑TALIA.
7.‑URANIA.
8.‑POLIMNIA.
9.‑TERPSICORE.
Vivencias es algo muy importante, a fin de que nuestros muy amados
lectores puedan comprender mejor la Doctrina...
Escuchadme: Cierta noche, no importa ahora la fecha, ni el día, ni la
hora, espléndidamente ataviado con el "Traje de Bodas del Alma", me
salí a voluntad del Cuerpo Físico...
Experimentando en toda la presencia de mi Ser Cósmico, cierta
exquisita voluptuosidad espiritual, floté con entera suavidad en el áurea del
universo...
En suprema bienandanza hube de posar mis plantas como si fuese un ave
celestial sobre el limo de la tierra, bajo el verde follaje de un árbol
taciturno...
Enhorabuena clamé entonces con gran voz invocando a los Adeptos de la
Fraternidad Oculta...
Incuestionablemente fui asistido...
Los Hermanos me condujeron amablemente hasta el Templo maravilloso de
las paredes transparentes...
El MAHATMA permanecía sentado ante su escritorio como si estuviese
atendiendo a muchas gentes...
Quiero saber ‑dije‑, qué es lo que me hace falta...
El Venerable, sacando de entre uno de los cajones del bufete cierto
libro secreto, consultó sus páginas y luego respondió:
"A Ud. le hacen falta cincuenta y ocho (58) minutos".
"Tiene que presentar aquí treinta y seis (36) Bolívares de a
veintitrés (23) kilos cada uno".
"Y las Ocho (8) Iniciaciones recibidas deben ser
calificadas".
Gracias, Venerable Maestro. Posteriormente me retiré del templo con
infinita humildad y veneración...
Análisis Cabalístico de esta cuestión:
58 Minutos: 5 más 8,
igual 13. Este Arcano significa Muerte de todos los elementos subjetivos que
constituyen el YO.