CAPÍTULO XI
LA VACA SAGRADA
Antes de la segunda catástrofe Transapalniana, que alteró
fundamentalmente el aspecto de la corteza terrestre, existió un viejo
continente que hoy yace sumergido entre las procelosas aguas del Océano
Atlántico.
Quiero referirme en forma enfática a la "Atlántida", sobre
la cual existe por doquiera innumerables tradiciones.
Ved, si no, nombres extranjeros Atlantes o de lenguas bárbaras, como
solían decir aquellos cretinos Griegos que quisieron asesinar a ANAXÁGORAS
cuando se atrevió a decir que el sol era un poco más grande que la mitad del
Peloponeso.
Nombres, digo, traducidos al Egipcio por los sacerdotes saíficos, y vueltos
a su significación primera por el Divino Platón, para verterlos después
maravillosamente al lenguaje de Ática.
Ved el hilo diamantino de la tradición milenaria desde aquellos a
Solón, continuándose luego con los dos Cristias y el Maestro Platón...
Ved, os digo, extraordinarias descripciones de Botánica, Geografía,
Zoología, Mineralogía, Política, Religión, costumbres, etc., de los Atlantes.
Ved también con ojos de águila rebelde, veladas alusiones a los
primeros Reyes Divinos de aquel viejo continente antediluviano, a los que
tantas referencias tienen asimismo el Paganismo Mediterráneo y los textos
sagrados antiquísimos del mundo oriental.
Reyes sublimes de los que esto otros apuntes asombrosos de Diodoro
Sículo, que aún nos quedan por estudiar, dan detallada cuenta.
Ved, en fin, y esto es lo más interesante, el mismo sacrificio de la
Vaca Sagrada, característico de los Brahamnes, los Hebreos, los Mahometanos,
los Gentiles Europeos y millares de otros pueblos.
Es incuestionable que nuestro celebérrimo e indestructible Circo
Taurino, en el fondo no es sino una supervivencia ancestral antiquísima de
aquella fiesta de sacrificio Atlante, cuya descripción se encuentra todavía en
muchos libros arcaicos secretos.
Son en realidad muchas las leyendas existentes en el mundo, sobre
aquellos toros sueltos en el Templo de Neptuno, animales a los que no se les
rendía brutalmente como hoy, con picos y espadas, sino con lazos y otras artes
ingeniosas de Clásica Tauromaquia.
Vencida ya en el ruedo sacro la simbólica bestia, era inmolada en
honor de los Dioses Santos de la Atlántida, quienes, cual el propio Neptuno,
habían involucionado desde el estado solar primitivo, hasta convertirse en
gestes de tipo lunar.
El Clásico Arte Taurómaco, es ciertamente algo iniciático y relacionado
con el culto misterioso de la Vaca Sagrada...
Ved, el ruedo Atlante del templo de Neptuno, y el actual, ciertamente
no son sino un zodíaco viviente, en el que constelado se sienta el honorable
público.
El Iniciador o Hierofante es el maestro, los banderilleros de a pie,
son los compañeros. Los picadores, a su vez los aprendices. Por ello estos
últimos van sobre el caballo, es decir, con todo el lastre encima de su
indomado cuerpo, que suele caer muerto en la dura brega.
Los compañeros, al poner las banderillas o bastos, ya empiezan a
sentirse superiores a la fiera, al ego animal; es decir, que son ya, a manera
del Arjuna del Baghavad Gita, los perseguidores del enemigo secreto, mientras
el Maestro con la capa de su jerarquía, o sea con el dominio de MAYA y
empuñando con su diestra la espada flamígera de la voluntad, resulta a la
manera del Dios Krishna de aquel viejo poema, no el perseguidor, sino el
matador del YO, de la bestia, horripilante monstruo bramador que también viese
en el KAMELOC o KAMALOKA el propio Rey Aurus, jefe supremo de los insignes
Caballeros de la Mesa Redonda.
Es pues, la resplandeciente Tauromaquia Atlante, un arte regio,
profundamente significativo, por cuanto nos enseña a través de su brillante
simbolismo, la dura brega que debe conducirnos hasta la disolución del YO.
Cualquier vistazo retrospectivo, relacionado con el Esoterismo
Taurino, es indubitable que puede conducirnos a místicos descubrimientos de
orden trascendental.
Como hecho de actualidad inmediata no está demás citar el profundo
amor que siente el torero por su Virgen; es ostensible que a ella se entrega
totalmente antes de aparecer con su traje de luces en el ruedo.
Esto viene a recordarnos los Misterios Isíacos, el sacrificio terrible
de la Vaca Sagrada y los cultos arcaicos de IO, cuyos orígenes devienen
solemnes desde el amanecer de la vida en nuestro planeta Tierra.
Resulta patético, claro y definido, que sólo IO, Devi Kundalini, la
Vaca Sagrada de las Cinco Patas, la Madre Divina, posee en verdad ese Poder
Mágico Serpentino que nos permite reducir a polvareda cósmica al Ego Animal, la
bestia bramadora del ruedo de la existencia.
Las vocales IO constituyen en sí mismas el número DIEZ de la
generación y la razón de la circunferencia al diámetro.
Obviamente IO es pues el número Pi (Pithar), el tremendo misterio
masculino‑femenino.
IO, también es la Swática, foat o la electricidad sexual trascendente
que se representan con la cruz dentro del círculo y símbolo de la Tierra sobre
cuyo tema podría escribirse todo un libro.
Escrito está con letras de fuego en el libro de la vida, que tal
símbolo de la Swástica, en forma de coordinadora matemática, ha existido en
todos los países de la Tierra desde la noche de los siglos.
Necesitamos con suma urgencia, inaplazable, convertirnos en
"Boyeros", es decir, en sabios conductores de la "Vaca
Sagrada".
La Venerable Gran Maestra H.P.B., vio realmente, en el Indostán, a una
auténtica vaca de cinco patas; era un verdadero capricho de la naturaleza, un
milagro inmaculado, blanquísimo, inefable...
Don Mario Roso de Luna dijo que aquella singular criatura llevaba la
quinta pata en la jiva; y que con ésta espantaba las moscas o se rascaba...
El curioso animal era conducido por un joven de la secta Sadhú; el
doncel se alimentaba exclusivamente con la leche de esta misteriosa vaca.
Resalta palmario y manifiesto el simbolismo esotérico, maravilloso y
esplendente de la "Vaca de las Cinco Patas".
Vivísima expresión manifiesta de los cinco desdoblamientos de nuestra
Divina Madre KUNDALINI, muy particular...
Recordemos el signo del infinito, el ocho tendido horizontalmente e
igualado a un cinco, lo que da, leído literalmente: "Infinito igual a
Cinco"; es decir, el infinito igual a la pentalfa, a la Vaca Inefable de
las Cinco Patas, a la estrella de las cinco puntas o pentágono regular
estrellado, que detuvo a MEFISTÓFELES cuando acudió a la evocación brujesca del
Doctor Fausto...
Definir estos cinco aspectos es indispensable para bien de todos y de
cada uno de nuestros estudiantes:
La inmanifestada KUNDALINI.
ISIS inefable, Casta Diana. (Sabiduría, Amor, Poder).
LA HEKATE Griega, la PROSERPINA Egipcia, la COATLICUE Azteca. (La
Reina de los Infiernos y la Muerte. Terror de amor y Ley).
LA MADRE NATURA PARTICULAR INDIVIDUAL. (Aquella que creó nuestro cuerpo
físico).
La Maga Elemental Instintiva. (Aquella que originó nuestros
instintos).
EL "BOYERO", el conductor de la "Vaca Sagrada",
puede y debe trabajar en el Magisterio de estos cinco poderes de la Pentalfa...
Solemnemente declaro, enfáticamente, lo siguiente: Yo trabajo
directamente con los cinco poderes de la Vaca Sagrada.
Ilustrar, aclarar, enseñar sobre la Pentalfa, es un deber, pero
prefiero hacerlo con relatos vividos:
PRIMER RELATO
Dicen que entre lo sublime y lo ridículo no hay más que un paso y esto
es axiomático.
Recordad por un momento a las Bacantes cuando estaban en el período de
su furor orgiástico.
Bellezas femeninas polarizadas positivamente con la Onda Dionisíaca,
Ninfas de los bosques y de las montañas perseguidas por los Silenos lascivos...
Ved ahora a las Ménades ridículas, negativamente polarizadas con la
Onda de Dionisio...
Bailarinas desenfrenadas en el furor de su locura sagrada. Mujeres
"HIPPIES" de la antigua Grecia.
Féminas prostitutas excitadas por las drogas, en plena embriaguez
Dionisíaca... Los sacrificios humanos y de animales, las hacían aún más
peligrosas...
Fueron las Ménades lujuriosas quienes dieron muerte a Orfeo y la lira
maravillosa cayo sobre el pavimento del templo hecha pedazos...
Alguna vez relataba a mis amigos, cómicos episodios, relacionados con
un pasado bohemio...
Obviamente no podía faltar en tal comicidad el fruto fermentado de la
vid y las Bacantes en el colmo de su furor orgíaco...
Ridículas escenas de aquellos tiempos idos en que yo anduve por el mundo
éste del KALI‑YUGA, como BODDHISATTWA caído...
Empero, existen momentos estelares de la humanidad; un recordatorio
cósmico suele en verdad ser muy necesario...
Fuera del vehículo físico, en cuerpo ASTRAL, bajo la zona
tridimensional de Euclides, hube de entrar en el mundo soterrado...
Lo que sucedió luego fue espantoso en gran manera; lo que allí vi en
la horrible región sumergida, fue lo mismo que antes vieran los Hoffman, los
Edgard Poe, los Blavatsky, los Bulwer‑Litton de todos los tiempos; lo mismo que
nos pintase Espronceda con sus coros Demoníacos, con las angustias del poeta, con sus voces
discordes de los que llevan sin rumbo la nave de la vida, fiándose locos del
viento de las pasiones y de la tenebrosa mar de la duda en el bien obrar; de
los que fatales se desposan con el destino; de los que orgullosos quieren alzar
Torres de Babel de ambiciones necias; de los que mienten, de los que combaten
por mundanales glorias, de los que se enlodan en el placer de la orgía, de los
que codician el oro, de los ociosos que odian el trabajo fecundo y creador, de
los malvados, de los hipócritas y demás víctimas del Proteo del egoísmo, en
fin...
Aparecieron garras, dientes, cuernos, trompas, dardos, labros, colas,
alas aserradas, dilacerantes anillos que amenazaban aniquilarme cual a ínfimo
gusano...
A mis oídos mágicos llegaron en esos momentos muchos sonidos
horripilantes: baladros, aullidos, silbos, relinchos, chirridos, mugidos,
graznidos, maullidos, ladridos, bufares, roncares y crocotares.
Sumergido me hallé entre el lodo de tanta miseria; la angustia se
apoderó de mi; aguardaba ansiosamente un bálsamo para sanar mi adolorido
corazón...
No eran vanas, no, las lucubraciones de esos grandes videntes de lo
astral que se llamaron Alquimistas, Kabalistas, Ocultistas, Esoteristas,
Yoguis, Gnósticos o simplemente poetas.
De pronto, algo insólito sucede más allá de las cenagosas aguas del
Aqueronte; gira sobre sus goznes de acero la horrible puerta que da acceso a la
Morada de Plutón...
Intensamente emocionado me estremezco, presiento que algo terrible ha
sucedido. No estoy equivocado... La veo, es ella, la INMANIFESTADA KUNDALINI;
ha traspasado el umbral donde moran las almas perdidas...
Magnífica Madona, excelente, extraordinaria y terriblemente Divina; se
acerca a mi con paso magistral; no se que hacer, estoy confundido, siento temor
y amor simultáneamente...
¿Recordatorio Cósmico? ¿Recriminación? Habla la adorable con voz de
paraíso, me bendice y luego continúa su camino como quien va hacia las
espantosas murallas de la ciudad de DITE.
En el fondo de mi conciencia sentí en esos momentos como si ella
quisiera también ayudar a otros que moran en torno a la ciudad del dolor, donde
ya no podremos entrar sin justa indignación...
Mirando desde la alta torre de ardiente cúspide, cuentan que vio al
Dante aparecer de improviso las tres Furias Infernales, las cuales según se
dice, tenían movimientos y miembros femeniles...
Todo esto lo recordé instantáneamente; en modo alguno quería yo ‑mísero
mortal del lodo de la tierra ‑, convertirme en un habitante más de la ciudad
del dolor.
Afortunadamente tuve la inmensa dicha de poder salir de entre las
entrañas del Averno para aparecer a la luz del Sol...
OTRO DIA: Muy de mañana alguien toca a mi puerta; es un viejo Profesor
de Enseñanza Secundaria...
Aquel buen señor me invita a una fiesta de graduación; su hija ha
concluido estudios con pleno éxito...
¡Imposible declinar su invitación! Es mi amigo y hasta le debo ciertos
servicios. En modo alguno estoy dispuesto a despreciarlo...
Después de todos los consabidos arreglos personales, LITELANTES y mi
insignificante persona, que nada vale, salimos de casa con el ánimo de llegar
hasta la morada del profesor.
Muchas gentes elegantemente vestidas nos recibieron muy cordiales en
la regia mansión...
Música deliciosa resonaba en al estancia; gentes alegres iban y venían
por aquí, por allá y acullá; dichosas parejas danzaban sobre la mullida
alfombra.
Varias veces mi espléndido anfitrión vino hasta nosotros con el
propósito de brindarnos el fermentado vino...
Yo vi una y otra vez muy de cerca las resplandecientes copas de fino
bacará; empero, rechacé enérgicamente a BACO y sus orgías. Me hallaba
compungido de corazón... mi anfitrión se tornó cáustico, incisivo y hasta un
poco hiriente.
Incuestionablemente se convirtió en mi peor enemigo, supuso
equivocadamente que yo hacía un desaire a su fiesta...
Más tarde propagó contra mi diversos infundios difamantes; lanzó
contra mi insignificante persona todo el veneno de sus críticas...
No contento con todo eso, apeló a la calumnia pública, acusándome ante
los tribunales de justicia por supuestos delitos que todavía ignoro...
Aquel caballero de marras murió un poco más tarde en un desgraciado
accidente automovilístico.
Hoy en día pienso que en aquel festín procedí ciertamente como
cualquier intonso, me faltó diplomacia.
Existen convidados en todas las salas del mundo, que saben jugar con
el Diablo; se pasan la noche entera con una copa en la mano y se defienden
maravillosamente.
Simulan beber cada vez que hay un nuevo brindis, más en realidad no
beben, se burlan del Demonio del Alcohol...
SEGUNDO RELATO
Vamos ahora a un nuevo relato muy singular, en el cual no hablaremos
de festines maravillosos ni de banquetes a lo Heliogábalo...
"¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
"Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado!..."
Venus cazadora descendiendo de las altas cumbres con el propósito de
auxiliar a su hijo ENEAS, el héroe troyano que ha desembarcado en la tierra de
Libia; me trae recuerdos insólitos...
ISIS, ADONIA, TONANZIN, (el segundo aspecto de mi Madre Divina
KUNDALINI), vino a mi más veloz que el soplo del Euro...
No tenía el rostro propio de un mortal, poseía una belleza imposible
de definir con palabras, parecía hermana de FEBO APOLO...
Me vi entre sus amantísimos brazos inmaculados; parecía la adorable una
dolorosa como aquella del bíblico evangelio crístico...
Tenía hambre y me dio de comer, sed y me dio de beber, enfermé y me
curó. Imposible olvidar sus palabras:
"Hijo mío, tú, sin mí, en la hora de la muerte estaríais
completamente huérfano".
Luego continuó diciendo: "Tú, sin mí, estaríais en el mundo
totalmente solo". "¿Qué sería de tu vida sin mí?".
Posteriormente repetí: "Ciertamente, sin ti, Madre mía, yo
estaría huérfano".
Reconozco plenamente que sin tu presencia, en la hora de la muerte me
hallaría realmente solo.
La vida se torna en un desierto cuando uno ha muerto en sí mismo; sin
el auxilio de nuestra Divina Madre KUNDALINI en toda la presencia de nuestro
ser, nos encontraríamos entonces interiormente huérfanos...
¡Oh Madre adorable! Tú has manifestado el Prana, la electricidad, la
fuerza, el magnetismo, la cohesión y la gravitación en este universo.
Tú eres la Divina Energía Cósmica Oculta entre las ignotas
profundidades de cada criatura.
¡Oh Maha Saraswati! ¡Oh Maha Lakshmi! Tú eres la esposa inefable de
SHIVA. (El Espíritu Santo).
TERCER RELATO
La leyenda de la Vaca Celeste, cuya leche es ambrosía, vida e
inmortalidad, no es, en modo alguno, algo sin basamentos sólidos, y nosotros
los adeptos, como el Divino Gauthama o el Buddha conductor de la Vaca,
trabajamos muy seriamente con el Magisterio de los Cinco Aspectos de DEVI‑KUNDALINI.
A los Gnósticos nos place en gran manera alimentarnos con las manzanas
de Oro o de Freya, que dan la inmortalidad a los Dioses...
Bebemos, dichosos, el licor del soma o Bíblico Maná, con el cual nos
sentimos tan reconfortados y vigorosos como en los mejores momentos de nuestras
floridas juventudes...
Cierto evento cósmico trascendental, divinal, adviene a mi memoria en
instantes en que escribo estas líneas.
Sucedió hace ya muchos años, que en una noche de plenilunio fui
transportado a un monasterio extraordinario de la Fraternidad Universal
Blanca...
¡Cuán feliz me sentí en la mansión del amor!... Ciertamente no hay
mayor placer que aquel de sentirse el alma desprendida... en esos instantes el
tiempo no existe y el pasado y el futuro se hermanan dentro de un eterno ahora.
Siguiendo a mis amigos por regias cámaras y galerías, llegamos hasta
un patio fresquísimo, del que era una miniatura el de Los leones de la Alhambra.
Encantador patio en el que murmuraban, entre flores nunca vista ni
oídas, varios surtidores de aguas como aquellas de la Divina Fuente Castalia...
Empero, lo mejor lucía en el centro del patio y lo contemplé con
místico asombro de penitente y anacoreta...
Quiero referirme en forma enfática a la "PIEDRA DE LA
VERDAD". Esta tenía entonces humana forma divinal...
Prodigio Sexual de la bendita Diosa Madre Muerte; maravilla funeral,
espectral...
Tercer aspecto de mi Divina Madre KUNDALINI, pétrea escultura viviente,
tremenda representación de eso que tanto asusta a los mortales...
Sin ambages, confieso ante los Divinos y ante los humanos, que yo
abracé a la terrible Diosa Muerte en plena embriaguez dionisíaca...
Era indispensable reconciliarme con la ley; así me lo habían dicho los
Hermanos de la Orden de San Juan, esos Venerables que en sí mismos habían
realizado ya el Misterio Hiperbóreo...
Concluido aquel festival cósmico, hube entonces de reunirme con
algunas Damas y Caballeros del Santo Grial en el refectorio del Monasterio...
Con mucho secreto y gran entusiasmo, todos los hermanos comentamos
durante la cena el extraordinario acontecimiento...
Incuestionablemente las "Piedras Animadas" que en la antigua
Arcadia modificaron radicalmente la forma de pensar del sabio pausanias, pueden
ser clasificadas en dos clases: OPHITES y SIDERITES, la "Piedra‑Serpiente"
y la "Piedra‑Estrella".
Eusebio, especialmente, nunca se separaba de sus Ophites que llevaba
en su seno, y recibía oráculos de ellas, proferidos por una vocecita que se
parecía a un tenue silbido...
Arnobio cuenta que siempre que encontraba una piedra de estas, no
dejaba de dirigirle alguna pregunta que ella contestaba con una vocecita clara
y aguda...
HEKATE, PROSERPINA, COATLICUE, en viviente piedra animada, parecióme
como si hubiese brotado del "Campo de la Madre" o de alguna tumba de
Carnac.
CUARTO RELATO
"Lo que el común de las gentes conoce actualmente acerca del
Shamanismo es muy poco, y aún este poco ha sido adulterado, lo mismo que el
resto de las religiones no cristianas".
"Suele llamársele "el paganismo de la Mongolia" sin
razón alguna, puesto que es una de las más antiguas religiones de la India, a
saber: el culto del espíritu, la creencia en la inmortalidad de las almas y en
que éstas, allende la muerte, siguen presentando las mismas características de
los hombres a quienes animaron aquí en la Tierra, aunque sus cuerpos hayan
perdido, por la muerte, su forma objetiva, cambiando el hombre su forma física
por la espiritual".
"Dicha creencia en su forma actual, es un retoño de la primitiva
Teurgia y una fusión práctica del mundo visible con el invisible".
"Cuando un extranjero naturalizado en el país desea entrar en
comunicación con sus invisibles hermanos, tiene que asimilarse su naturaleza,
esto es, debe encontrar a estos seres
andando la mitad del camino que de ellos les separa, y enriquecido entonces por
ellos con una abundante provisión de esencia espiritual, dótales él, a su vez,
con una parte de su naturaleza física, para colocarles de esta suerte en
condiciones de poderse mostrar algunas veces en su forma semi‑objetiva, de la
que de ordinario carecen".
"Semejante proceso es un cambio temporal de naturalezas, llamado
comúnmente Teurgia".
"La gente vulgar llama hechiceros a los Shamanos, porque se dice
que evocan a los espíritus de los muertos con el fin de ejercer la nigromancia,
pero el verdadero Shamanismo no puede ser juzgado por sus degeneradas
ramificaciones en Siberia, del mismo modo que la religión de Gautama‑Buddha no
puede ser confundida con el fetichismo de algunos que se dicen sus secuaces, en
Siam y Brimania".
Incuestionablemente las teúrgicas invocaciones devienen más sencillas
y eficaces, cuando se opera mágicamente con el cuerpo físico totalmente
sumergido dentro de la cuarta dimensión.
Si recorriendo hacia adentro y hacia arriba la mitad del camino que de
los seres queridos nos separa, podemos encontrarnos con nuestros muertos
queridos cara a cara, obviamente resultaría más fácil todo esto andando la
totalidad del camino.
Con el cuerpo físico sumergido dentro de la cuarta coordenada, podemos
como Jámblico invocar a los Dioses Santos para platicar con ellos
personalmente.
Empero, es ostensible que necesitamos con urgencia máxima un punto de
apoyo, una palanca, que nos permita realmente saltar con cuerpo físico y todo a
la cuarta dimensión.
Cabe oportunamente citar aquí, aquella famosa frase de Arquímedes:
"Dadme un punto de apoyo y moveré el Universo".
Ya en el octavo capítulo de este libro hablamos con mucho énfasis
sobre el agente mágico de los estados "Jinas", quiero referirme
claramente al cuarto aspecto de DEVI‑KUNDALINI. (ESTE ES EL PUNTO DE APOYO PARA
LA CUARTA VERTICAL).
En instantes en que escribo estas líneas, vienen a mi mente algunas
remembranzas, magníficas evocaciones divinales...
Sucedió que en una noche otoñal resolví beber del vino de la
meditación en la copa de la perfecta concentración.
El motivo de mi meditación fue "Mi Madre Natura Particular",
el cuarto aspecto de la Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes.
Orar es platicar con Dios y yo platique con la adorable, suplicándole
con el verbo silencioso me llevase con cuerpo físico al Paraíso Terrenal. (La
Cuarta Dimensión).
Lo que luego acaeció en la noche del misterio fue asombroso: asistido
por la inefable me levanté del lecho...
Cuando abandoné mi morada y salí a la calle, pude evidenciar que mi
cuerpo físico había penetrado en la cuarta dimensión...
Ella me llevó a los bosques más profundos del Edem, donde los ríos de
agua pura de vida manan leche y miel...
¡Virgen, Señora de arboladas cumbres! Todo calla ante ti: La Iberia
inculta, el galo que aún muriendo, adusto reta, y el Sicambro feroz, que al fin
rindiendo las armas humillado te respeta.
Adorable Madona mía, por los Dioses que desde alto cielo gobiernan en la
tierra a los mortales, imploro siempre tu auxilio...
El rostro de mi Madre Natura era como el de una beldad paradisíaca,
imposible de describir con humanas palabras...
Su cabello parecía como una cascada de oro cayendo deliciosamente
sobre sus hombros alabastrinos...
Su cuerpo era como el de la Venus Mitológicas; sus manos con dedos
cónicos hermosísimos y llenos de gemas preciosas, tenían la forma crística...
En el bosque platique con la adorable y ella me dijo cosas que a los
seres terrenales no les es dable comprender...
Sublime resplandecía Mi Madre en el mundo etérico, en la cuarta
vertical, en la cuarta dimensión...
Si, pues, nada produce alivio para el pecho doliente, ni mármoles de
Frigia, ni púrpura esplendente, mejor es que se refugie entre el seno delicioso
de su Divina Madre Natura particular, individual...
Ella es la autora de nuestros días, la verdadera artífice de nuestro
cuerpo físico...
Fue ella la que en el laboratorio humano juntó al óvulo con el
zoospermo para que surgiera la vida...
Es ella la creadora de la célula germinal con sus cuarenta y ocho
cromosomas...
Sin ella no se hubieran multiplicado las células del embrión, ni
formado los órganos...
Aunque doblegue tu alma el sufrimiento, tente firme ¡Oh Discípulo! Y
entrégate humildemente a tu Madre Natura...
QUINTO RELATO