CAPÍTULO XVI
LA CUARTA INICIACIÓN DEL FUEGO
Ese triste homúnculo racional equivocadamente denominado
"Hombre", es muy semejante a un barco fatal tripulado por muchos
izquierdos y tenebrosos pasajeros. (Quiero referirme a los YOES).
Incuestionablemente cada uno de éstos en particular, tiene su propia
mente, ideas, conceptos, opiniones, emociones, etc., etc., etc.
Obviamente estamos llenos de infinitas contradicciones psicológicas;
si nos pudiésemos ver en un espejo de cuerpo entero tal como internamente
somos, quedaríamos horrorizados de nosotros mismos.
El tipo de mente que en un momento dado se exprese en nosotros a
través de los diversos funcionalismos cerebrales, depende exclusivamente de la
calidad del YO en acción (véase capítulo 3, párrafo titulado el EGO).
Es evidente, palmaria y manifiesta, en cada uno de nosotros, la
existencia interior de muchas mentes.
Ciertamente no somos poseedores de una mente individual, particular;
tenemos muchas mentes.
Necesitamos con urgencia máxima, inaplazable, crear el "CUERPO
MENTAL", más esto sólo es posible transmutando el Hidrógeno Sexual SI‑12.
Mediante el SAHAJA MAITHUNA (Magia Sexual), podemos y hasta debemos
pasar el excedente del Hidrógeno Sexual SI‑12 no utilizado en la fabricación del Cuerpo Astral, a una
segunda octava de orden superior.
La cristalización de tal hidrógeno en la forma esplendente y
maravillosa del Cuerpo Mental, es un axioma de la Sabiduría Hermética.
Ostensiblemente esta cristalización del citado hidrógeno sexual, se
procesa solemnemente de acuerdo con las notas DO‑RE‑MI‑FA‑SOL‑LA‑SI en SEGUNDA
OCTAVA trascendente.
Alimentación es diferente; es evidente que cualquier organismo que
deviene a la existencia, necesita su alimento específico y su nutrición. El Cuerpo
Mental no es una excepción a la regla general.
El excedente del Hidrógeno 24 no gastado en la alimentación del Cuerpo
Astral, se convierte en Hidrógeno Doce. (No se confunda a este último con el
Hidrógeno Sexual SI‑12).
Como consecuencia o corolario evidente, es lícito aseverar claramente,
que el Hidrógeno Doce es el alimento cardinal y definitivo para el Cuerpo
Mental.
No es posible lograr la plena individualización del entendimiento, sin
la creación de un Cuerpo Mental.
Sólo creando tal vehículo poseemos "MANAS INFERIOR
ORGANIZADO", Mente Concreta particular individual.
El fundamento de esta creación se encuentra en la "Novena
esfera" (el sexo). Trabajar en la "Fragua Encendida del Vulcano"
es indispensable.
Es evidente que uno sabe que posee un Cuerpo Mental, cuando puede
viajar con él consciente y positivamente a través de los mundos suprasensibles.
Mi caso particular fue ciertamente algo muy especial, yo nací con
Cuerpo Mental; ya lo había creado en un pasado remotísimo, mucho antes de que
rayara la aurora del MAHAMVANTARA de PADMA o LOTO DE ORO.
Realmente ahora sólo necesitaba con urgencia máxima, inaplazable,
recapitular la Cuarta Iniciación del Fuego y restaurar los flamígeros poderes
en el ya mencionado vehículo.
El Resplandeciente Dragón de Sabiduría ‑quiero referirme al Logos del
Sistema Solar de ORS‑, confió a un especialista la noble misión de asistirme y
ayudarme.
Levantar la cuarta serpiente a lo largo del canal medular del Cuerpo
Mental, de vértebra en vértebra y de Chacra en Chacra, es ciertamente algo muy
lento y espantosamente difícil.
"Antes que la llama de oro pueda arder con luz serena, la lámpara
debe estar bien cuidada y en lugar libre de todo viento".
"Los pensamientos terrenales deben caer muerto ante las puertas
del templo".
"La mente que es esclava de los sentidos, hace al alma tan
inválida, como el bote que el viento extravía sobre las aguas".
Asombrado percibí los múltiples esplendores de la Pentalfa maravillosa
sobre los candeleros sacratísimos del templo.
Traspasé dichoso el umbral del Santuario; mis pensamientos flameaban
ardientemente.
Comprendí claramente que durante el trabajo en la Novena Esfera,
debería separar muy cuidadosamente el humo de las llamas.
El humo es horror, tinieblas, bestialidad; la llama es luz, amor, castidad
trascendente.
Cualquier impacto exterior origina reacciones ondulatorias en la
mente; estas últimas en sí mismas tiene su núcleo fundamental en el EGO, el YO,
el MI MISMO.
Ejercer absoluto control sobre las citadas reacciones mentales, es
ciertamente indispensable.
Necesitamos volvernos indiferentes ante la alabanza y el vituperio,
ante el triunfo y la derrota.
Sonreír antes los insultadores, besar el látigo del verdugo, es
indispensable. Recordad que las palabras hirientes no tiene más valor que el que
le da el ofendido.
Cuando no le damos valor alguno a las palabras de los insultores,
estas quedan como un cheque sin fondos.
El Guardián del Umbral, en el Mundo de la Mente, deviene
personificando al EGO, al YO.
Afrontar con heroísmo la terrible prueba, vencer realmente al hermano
terrible ‑como se le denomina en la Masonería Oculta ‑, es indispensable en la
Cuarta Iniciación del Fuego.
Sin temor alguno, prestamente desenvaine la flamígera espada; lo que
sucedió después fue extraordinario; la larva del umbral huyó despavorida.
Es ostensible que tal prueba adviene siempre, después que las
"Alas Ígneas" han sido abiertas.
Es una tremenda verdad que cuando el Fuego Sagrado ascendiendo llega a
la altura del corazón, se abren siempre las radiantes alas angélicas.
Incuestionablemente las ardientes alas nos permiten entrar
instantáneamente en cualquier departamento del Reino.
Otro evento cósmico maravilloso que hube de vivenciar en mí mismo
durante los múltiples procesos de la Cuarta Iniciación del Fuego, fue ciertamente
el de la entrada victoriosa de Jesús en la ciudad querida de los profetas.
Quien quiera realmente ingresar a la Jerusalén de arriba (Los Mundos
Superiores), debe libertarse del cuerpo, de los afectos y de la mente.
Es urgente, indispensable, inaplazable, montar en el simbólico asno
(la mente) domarlo, controlarlo; sólo así es posible liberarnos de éste para
ingresar a los Mundos del Espíritu, (la Jerusalem Celestial).
Sentí que mi gastado cuerpo físico se desintegraba y moría; en esos
momentos clamó con gran voz el Divino Rabí de Galilea diciendo: "Ese
Cuerpo ya no te sirve".
Dichoso me escapé de la destruida forma de vestido con el "TO
SOMA HELIAKÓN", "EL Cuerpo de Oro del Hombre Solar".
Cuando el Fuego Sagrado resplandeció solemnemente en la estrella
flamígera y en la Cruz estrellada, mi Divina Madre Kundalini particular,
individual, fue agasajada en el templo.
EL KUNDALINI floreció en mis labios fecundos hecho Verbo, cuando el
fuego llegó a la laringe creadora.
Todavía recuerdo aquel instante en que se celebró la fiesta. Los
Adeptos de la Fraternidad Oculta me premiaron con un símbolo maravilloso que
todavía conservo.
Extraordinario fue aquel momento en que el fuego del KUNDALINI llegó a
la altura del cerebelo; entonces mi cuerpo mental pasó por la simbólica
crucifixión del Señor.
Notorio resultó el ascenso de la Flama Erótica a la vértebra treinta y
dos; en esos momentos de gran solemnidad comprendí los Misterios relacionados
con el grado de León de la Ley.
"Cuando una Ley Inferior es trascendida por una Ley Superior, la
Ley Superior, lava a la Ley Inferior".
"Al León de la Ley se combate con la balanza".
"Haz buenas obras para que pagues tus deudas".
Cierta campana metálica hizo estremecer solemnemente todos los ámbitos
del universo, cuando el fuego divino abrió el loto de los mil pétalos. (El
Chacra Sahasrara).
En esos instantes de beatitud suprema escuché coros inefables que
resonaron en el espacio sagrado.
Más tarde hube de llevar pacientemente la flama erótica, hasta el
campo magnético de la raíz de la nariz.
Aprovechando inteligentemente cierto hilo nervioso, secreto, proseguí
después conduciendo el fuego hasta la región del Tálamus, región donde está
ubicado el Chacra Capital que controla al corazón.
Por último aproveché inteligentemente el ANAHATA Nadí, para llevar la
flama sexual hasta el TEMPLO‑CORAZÓN.
La ceremonia final de aquella Iniciación fue realmente extraordinaria,
sublime, terriblemente divina.
Aquella noche mística el templo estaba vestido de gloria; imposible
describir tanta belleza...
SANAT KUMARA, el Gran Hierofante, me aguardaba austero en su trono
regio; yo entré con profunda veneración dentro del sacro recinto...
Ante este Gran Inmolado, como H.P.B. suele llamarle, mi Divina Madre
KUNDALINI con infinito amor puso sobre mi cabeza el manto amarillo de los
BUDDHAS y la extraordinaria diadema en la cual resplandece el Ojo de SHIVA.
¡Este es mi Hijo Muy Amado! Exclamó mi Madre y luego añadió "El
es un BUDDHA".
EL ANCIANO DE LOS DÍAS, SANAT KUMARA, el ilustre fundador del Gran
colegio de Iniciados de la Logia Blanca en el Planeta Tierra, acercándoseme
puso en mis manos el símbolo del imperator. (La esfera con la cruz encima).
En esos instantes se escucharon acordes angélicos, regias sinfonías
basadas en los ritmos del MAHAVAN y del CHOTAVAN que sostienen al universo
firme en su marcha.
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