CAPÍTULO IX
LA ONDA DIONISIACA
Incuestionablemente MAMMON y DIONISIO, por ser incompatibles tanto en
su continente como en su contenido, jamás podrían conciliarse.
En forma axiomática, irrefutable, podemos y hasta debemos definir a
MAMMOM con dos términos:
a.)INTELECTUALISMO.
b.)DINERO. (Oro, riquezas).
Correctamente, y de modo contundente y definitivo, urge definir a
DIONISIO así:
a.)TRANSMUTACIÓN VOLUNTARIA DE LA LIBIDO SEXUAL.
b.)ÉXTASIS MÍSTICO TRASCENDENTAL.
Resulta oportuno citar ahora entre los
fastos de esta pobre humanidad pigmea, aquella fecha y hora ‑4 de febrero de
1962 entre 2 y 3 de la tarde ‑, en que todos los planetas de nuestro sistema
solar se reunieran en supremo concilio cósmico, precisamente en la brillante
constelación de Acuario, para iniciar la nueva era entre el augusto tronar del
pensamiento.
Desde esa fecha memorable y bajo la
regencia de URANO, el muy venerable y meritísimo Señor de Acuario, vibra
intensamente en toda la naturaleza la Onda Dionisíaca.
No está demás enfatizar en el presente
capítulo, la noticia trascendental de que tal planeta citado, ha sido, es y
será siempre, el brillante astro que rige y gobierna inteligentemente a las
glándulas endocrinas sexuales.
Ahora os explicaréis por vosotros mismos,
el intrínseco motivo que en estos instantes origina la intensiva vibración
Dionisíaca.
Empero, resulta evidente, palmario y
manifiesto, el hecho concreto de que los terrícolas en su abrumadora mayoría,
no estuvieron a la altura de las circunstancias; no fueron capaces de
polarizarse positivamente con tal Onda...
Definir los dos aspectos ‑positivo‑negativo‑
de esa vibración cósmica, es inaplazable, urgente, indispensable.
POLO POSITIVO DIONISIACO: Deleite sexual
subliminal; transmutación voluntaria de la entidad del semen; Conciencia
Despierta; Conocimiento Objetivo; Intuición Superlativa; Música Trascendental
de los grandes maestros clásicos, etc., etc., etc.
POLO NEGATIVO DIONISIACO: Degeneración sexual; Infrasexualismo de toda
clase; Homosexualismo; Lesbianismo; placeres demoníacos en los mundos infiernos
mediante la droga, hongos, alcohol; música infernal como la de la nueva ola,
etc., etc., etc.
Comprender a fondo los procesos íntimos de estos dos polos de la Onda
Dionisíaca, es algo muy urgente...
Como ejemplo viviente de este par de polos diametralmente opuestos,
correspondientes a la mencionada ondulación, resulta oportuno citar aquí a
título de ilustración a dos movimientos revolucionarios contemporáneos.
En forma delicada quiero referirme claramente y sin ambages, al
"MOVIMIENTO GNÓSTICO CRISTIANO INTERNACIONAL UNIVERSAL" y, también al
anverso de la medalla Dionisíaca, conocido con el tristemente célebre nombre
de: "Movimiento HIPPIE".
Incuestionablemente las dos mencionadas antípodas psicológicas
constituyen "PER SE", una viviente demostración manifiesta de par de
polos opuestos de la tremenda vibración Dionisíaca.
En llegando juiciosamente a esta parte del presente capítulo, deviene
ineludible la necesidad de una confrontación didáctica.
Embriaguez Dionisíaca, Éxtasis, Shamadí, obviamente resultan
indispensables cuando se trata de experimentar eso que es la verdad, lo real.
Tal exaltación es ciento por ciento posible a través de la técnica de la
meditación.
Psicodelia es diferente: tradúzcase este término así: PSIQUIS, alma.
DELIA, droga.
Especificando diremos: Lo psicodélico es el antipolo de la meditación;
el infierno de las drogas está en el interior del organismo planetario en que
vivimos; bajo la misma epidermis de la corteza terrestre.
Los hongos alucinantes, pastillas L.S.D., marihuana, etc., etc., etc.,
intensifican evidentemente la capacidad vibratoria de los poderes subjetivos,
más es ostensible que jamás podrían originar el Despertar de la Conciencia.
Las drogas alteran fundamentalmente los genes sexuales y esto ya está
demostrado científicamente. Como secuencia de tales mutaciones negativas,
genéticas, resulta evidente el nacimiento de niños monstruos.
Meditación y Psicodelia son incompatibles, opuestos, antagónicos;
jamás podrían mezclarse.
Incuestionablemente estos dos factores de la embriaguez Dionisíaca, señalan,
indican, rebelión psicológica.
Gnósticos y hippies se fastidiaron con el vano intelectualismo de
MAMMON; se aburrieron con tantas teorías; llegaron a la conclusión de que la
mente como instrumento de investigación es demasiado miserable...
¿Zen? ¿Gnana Yoga? Eso es superlativo. Existen dentro de nosotros en
estado latente facultades de cognición infinitamente superiores a la mente;
mediante estas últimas podemos experimentar en forma directa eso que es lo
real, eso que no es del tiempo.
El Movimiento Hippie prefirió el infierno de las drogas;
indubitablemente se definió perversamente.
Los Gnósticos, plenamente desilusionados del necio intelectualismo de
MAMMON, bebemos del vino de la meditación en la copa de la perfecta
concentración.
Cambios psicológicos, radicales y de fondo se hacen urgentes cuando
nos desilusionamos de los bribones de la mente.
Regresar al punto de partida original es lo indicado; sólo así es
posible una transformación radical.
¿Sexología? ¡Válgame Dios y Santa María! Este tema horroriza a los
puritanos...
Escrito está con palabras de fuego en las sagradas escrituras, que el
sexo es piedra de tropiezo y roca de escándalo...
Resalta la evidencia de que nosotros no somos hijos de ninguna teoría,
escuela o secta.
En la cruda raíz de nuestra existencia sólo encontramos un hombre, una
mujer y un coito...
Nacimos desnudos, alguien nos cortó el cordón umbilical; lloramos y
buscamos luego el pecho materno...
¿Vestido?, ¿Escuelas?, ¿Teorías?, ¿Erudición?, ¿Dinero?, etc., etc.,
etc., todo eso vino después por añadidura.
Creencias de todo tipo existen por doquiera, empero, la única fuerza
que puede transformarnos en forma íntegra, unitotal, es aquella que nos puso en
el tapete de la existencia; quiero referirme a la energía creadora del primer
instante, a la potencia sexual.
El deleite amoroso, el disfrute erótico es por secuencia lógica, la
dicha más grande...
Saber copular sabiamente es indispensable cuando se anhela
sinceramente un cambio psicológico definitivo.
Los "Hippies" presintieron todo esto cuando se sublevaron
contra MAMMON, pero erraron el camino; no supieron sintonizarse con el polo
positivo de Dionisio.
Los Gnósticos somos diferentes; sabemos gozar, nos agrada transmutar y
sublimar la libido. Esto no es un delito.
El "Movimiento Hippie" marcha resueltamente por el camino
involutivo descendente del infrasexualismo.
El "Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional Universal"
avanza victorioso por la vía ascendente revolucionaria de lo suprasexual.
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